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01/03/2019
Terrazas. Mantén el suelo limpio todo el año!

Es habitual descuidar un poco más las zonas exteriores durante los meses de invierno.

Como consecuencia de ello, al llegar el buen tiempo nos corresponde hacer una limpieza a fondo que en algunos casos nos supone mucho esfuerzo y tiempo.

Para evitar ese momento y mejorar el aspecto de nuestros suelos de terraza durante todo el año os traemos una serie de consejos sencillos para que éstos luzcan siempre con el mejor de los aspectos!

Los trucos los aplicaremos según el tipo de suelo que componga nuestro espacio, para lograr el óptimo resultado.

Vamos a ello!

 

Suelos de madera:

La madera es un habitual en los suelos de exterior y también un poco delicado. 

Al tratarse de un elemento vivo, es decir, natural, requiere unos tratamientos específicos, pues es un material muy sensible a los cambios de clima.

Por eso lo ideal para cuidarla y prolongar su buen estado debemos protegerla con un par de manos de aceite de teca al menos dos veces al año: por ejemplo a finales de verano y al principio de la primavera.

Lo ideal es aplicar una capa y a las 8h repetir con la segunda.

Si la madera tiene manchas podemos lijar las mismas con una lija de grano fino, de forma suave, previa aplicación del aceite.

En los meses más secos conviene regar la madera, mojarla para que las altas temperaturas no la agrieten, quiebre o incluso llegue a partirse.

 

Suelos de cerámica:

Aunque es mucho más resistente que la madera, también dependerá de los colores que hayamos elegido para tener un suelo más o menos "sufrido".

De todas formas la limpieza de este suelo bastaría con frotar por su superficie y sus juntas una mezla de agua con lejía.

El amoniaco también es muy efectivo para este tipo de suelos, aunque jamás debe mezclarse con la lejía por la toxicidad que generan los vapores de ambos químicos en conjunto.

 

Suelos de piedra:

Los suelos de piedra muestran una óptima resistencia a las condiciones externas: humedad, frío, lluvias, calor... resisten prácticamente cualquier cosa.

Para su limpieza podemos hacer un barrido con una mezcla de agua jabonosa, eliminando así impurezas y posibles manchas de tierra, hierbas u otros elementos arrastrados por el viento.

Para proteger la superficie podemos aplicar a continuación de su lavado un preparado de aguarrás con aceite de linaza, lo extendemos bien para mantener el mejor aspecto posible de nuestra terraza con suelo de piedra.

 

Suelos de barro:

La elección de este tipo de superficie es un clásico en los suelos de terraza.

Debemos tener en cuenta que también se trata de un material que suele coger manchas con facilidad al que le afecta la climatología, por ello si colocamos un suelo de barro es importante que ya desde el primer momento lo impermeabilicemos. Esta acción se realiza con ceras y productos especiales para barros que nos puede recomendar el propio proveedor.

La porosidad del material favorece que adquiera manchas, por eso conviene el uso de estas ceras para evitarlas al máximo. 

Para su limpieza, podemos cepillar con una mezcla de agua y lejía e incluso agua con  vinagre. Con el suelo limpio repetiremos la impermeabilización que iremos manteniendo de forma regular aseando el suelo con agua jabonosa.

 

Esperamos que estos consejos os sirvan para el cuidado de vuestras zonas de terraza, para que llegado el momento o en las ocasiones que sea posible solo toque disfrutar!

Así como prolongar el buen aspecto y durabilidad de los mismos.

 

Feliz fin de semana!